MEMORIA DESCRIPTIVA PROYECTO DE REPARACIÓN DE LA CATEDRAL
Proyecto: Restauración, reconstrucción y ampliación del Conjunto de
la Catedral “La Purísima Concepción” de la ciudad de Cienfuegos.
Fecha: Noviembre de 2007.
Introducción
La catedral de Cienfuegos ubicada en el centro del casco histórico de
la ciudad, declarada recientemente Patrimonio de la
Humanidad, reclama de una restauración y/o reparación integral con
carácter urgente, dado el estado penoso que presentan
varios objetos o partes del inmueble que afectan la imagen y el
funcionamiento de este imprescindible recinto. Esta iglesia
es la sede de la Diócesis Cienfuegos-Trinidad y abriga una población de
más de 430,000 habitantes. A partir de separarse de la diócesis de Santa
Clara,
la Catedral se ha revitalizado y ha retomado la jerarquía
que por valor propio y tradición le corresponde en el ámbito social y
cultural, sin dejar de resaltar la función esencial
que ha mantenido desde su fundación. La aspiración de toda la comunidad
de la Catedral está centrada en tratar
de igualar a todo el activismo que desarrolla nuestro templo; la
belleza, el confort y adaptabilidad a las nuevas condiciones
de vida del edificio que le sirve de casa.
Nuestra catedral es relativamente joven, pero ya supera la primera centuria, y en un medio tropical que ha conspirado
contra la conservación de elementos claves de su estructura. Durante toda su vida ha sido objeto de varias intervenciones,
no siempre saludables para el edificio, pero que en cada momento se sostuvieron por razones nobles. El mayor tropiezo que
ha tenido es la falta de conservación y mantenimiento que unido al tiempo, han dando al traste con buena parte de los daños
que la deslucen en estos momentos.
Antecedentes
Los trabajos que se proponen en este proyecto tienen su origen, y
están estrechamente vinculados, a otras acciones que
ya se ejecutaron en las cubiertas y torre del campanario mayor. Estas
acciones estuvieron dirigidas fundamentalmente a
eliminar las filtraciones que dañaron considerablemente la armazón de
las cubiertas y los efectos llegaron a las bóvedas
y muros interiores. Así mismo la corrosión y pudrición habían llevado a
un nivel crítico todos los elementos estructurales
y tecnológicos del campanario. Esta situación motivó a la confección de
proyectos urgentes y específicos que permitieron
una ejecución eficiente en estas partes principales. Ahora, después de
eliminar la causa de los daños, es que se ha desarrollado
este gran proyecto encaminado a devolverle al templo todo su esplendor y
belleza.
Desde el comienzo de este Proyecto se convocó la participación de toda la comunidad, informándole de todas las ideas y
conceptos que se han manejado, para que la solución final fuese asimilada por todas las generaciones presentes y futuras.
Importante ha sido el seguimiento aprobatorio de las autoridades eclesiales de la Diócesis, de la Oficina de Monumentos
y Sitios Históricos de Cienfuegos, y la asesoría de la Dirección de Arquitectura Patrimonial de la Oficina del Historiador
de la Ciudad de La Habana.
Como el conjunto se puede enfocar y acometer de forma relativamente
independientes, se ha dividido en cuatro objetos fundamentales:
- Restauración Interior del Templo,
- Restauración Exterior (fachadas)
- Reconstrucción de la Casa Parroquial y Patio Interior,
- Edificio Anexo.
Restauración Interior del Templo
El proyecto titulado restauración Interior de la Santa Iglesia Catedral “La Purísima Concepción” se ha elaborado a partir
de un proceso previo de investigación histórica, arqueológica y constructiva, haciendo énfasis en los estudios realizados
para determinar tanto el daño patrimonial realizado en la Iglesia por intervenciones arquitectónicas ejecutadas con
anterioridad (a partir fundamentalmente de la década de los 60 del pasado siglo XX), y en los resultados de la defectación
técnica para valorar los daños físicos del edificio producto de la acción de huracanes, capilaridad del terreno, filtraciones
y otras causas. La magnitud de estos trabajos y su rigor han constituido una obligatoriedad, dado la categoría que tiene el
edificio, considerado Monumento Nacional de Cuba.
Es imprescindible destacar que esta Iglesia se construyó como Parroquia en el siglo XIX en tres etapas de construcción.
- Primera Etapa (Año 1833): Construcción de un pequeño cuerpo dividido en tres naves con columnas de madera, arcos
de tablas y tejas, todo muy bajo y aún amenazado por desplome, según las memorias del Obispo Mons. Francisco Jacinto María
Martínez Váez, en su visita pastoral a la villa de Cienfuegos el 23 de noviembre del año 1866. Esta construcción fue demolida
en el año 1867.
- Segunda Etapa (Año 1848 - 1851): Construcción de la primera torre del campanario que se conserva actualmente.
- Tercera Etapa (Año 1866 - 1869): Construcción de la actual Iglesia, considerada en aquel entonces como “nuevo
templo” y “nuevo edificio”, con una segunda torre de campanario más alta.
De acuerdo a la búsquedas realizadas en el Archivo Nacional se conoce un total de seis proyectos realizados, de ellos
sólo se ejecutaron tres, desconociéndose los planos del nuevo templo concebidos por el ingeniero norteamericano Santiago
Murray, nacido en Pittsburgh, Pennsylvania, Estados Unidos, el 15 de abril de 1834 y fallecido en Cienfuegos el 11 de
diciembre de 1907.
Es importante destacar que la obra se integra al panorama neoclásico del siglo XIX en Cuba, promovido por la ilustración
española introducida en la isla por el Obispo Espada junto a intelectuales habaneros. Sus tres etapas constructivas tienen
la impronta de sus respectivos prelados:
- Juan José Díaz Espada de Landa (1800-1832)
- Francisco Fleix Solans (1846-1865)
- Jacinto María Martínez Vaez (1865-1873)
No se puede obviar en el proyecto de restauración, el hecho de que la Parroquia se convierte en el siglo XX en Iglesia
Catedral de la Diócesis de Cienfuegos (anteriormente pertenecía a la Diócesis de La Habana) por bula del Papa León XIII el
20 de febrero de 1903; este elemento es muy importante porque la iglesia actual es la misma desde el siglo XIX, mereciendo
sobradamente la restauración que se le debe después de tantos años pasando prácticamente inadvertida. Las intervenciones
arquitectónicas fundamentales se concibieron y ejecutaron alrededor del año 1961 con un carácter decorativo pero que
desafortunadamente incluyó demolición de parte de los muros y molduras, adición de falsos elementos de madera y yeso y
un nuevo acabado interior imitando sillería en muros de ladrillos, cambios que se han mantenido hasta nuestros días.
Fue importante considerar para una mayor comprensión de la forma y el
espacio del templo, una propuesta de estudio del Sistema
Lingüístico de la Arquitectura, no sólo desde la formalidad de los
estilos en su circunstancia histórica que le correspondió a la
obra, sino además desde la semiología de la lectura de los elementos
cuya génesis están en tiempos anteriores y que han necesitado
de su recuperación en tiempos presentes a partir del Concilio Vaticano
II (1962-1965). Estos elementos de importancia máxima
son los signos litúrgicos (para la liturgia de la palabra, eucaristía y
bautismo) contemplados como Lenguaje Sacramental y Simbolismo
Litúrgico a través de los tiempos.
Ahora, y con el objetivo de una restauración capital, es que se propuso y aprobó la versión de devolverle al templo la
expresión arquitectónica del proyecto original, que definitivamente mejora la expresión visual desde el punto de vista
arquitectónico. También se aprobó dentro de varias variantes la del uso de materiales tradicionales y hasta donde procede
locales, para poder abaratar el costo de construcción. Desde luego que los trabajos propios de restauración y reparación
igualmente serán tradicionales en su gran mayoría.
De manera muy sintética se puede decir que los trabajos de
restauración que se realizarán están dirigidos a los siguientes
elementos:
- Restauración y/o reconstrucción de todo el revestimiento interior, así como del tratamiento de la humedad cuando
proceda (muros, arcos, bóvedas), incluyendo su terminación final. El área asumida en los cálculos es la total del templo,
ya que bien sea por problemas de humedad, o por acciones anteriores, o por la imposibilidad de conservar el revestimiento
eliminando la escayola existente, todo el interior será intervenido con una nueva ejecución. Área = 5630.0 m².
- Restauración y/o reconstrucción de todas las molduras, tanto de las aristas de las bóvedas, como de los arcos
(impostas y archivoltas), y de otros motivos arquitectónicos.
- Restauración y/o reconstrucción del piso, para esto se necesitan: 271 losas nuevas de mármol blanco (560x560x20 mm)
y restaurar 159 losas; 252 losas de mármol negro sin betas o pizarras (380x380x25 mm) y restaurar 492 losas; de mármol
blanco total (sin betas) se necesitan 34 m² para peldaños en el Presbiterio de forma variable.
- Restauración y/o reconstrucción de los trece vitrales construidos en Francia, recuperando los destruidos por huracanes.
- Restauración y/o reconstrucción de toda la carpintería del templo, también se incluye dentro de este punto,
los trabajos que se realizarán al mobiliario.
- Pintura y decoración de todo el interior del templo.
- Montaje del equipamiento de iluminación, audio y red de computación, que adapte al templo a las nuevas condiciones,
pero sin provocar daños apreciables en la estructura.
Está concebido una organización de los trabajos en etapas para permitir la continuidad del servicio eclesial de las
celebraciones litúrgicas en el templo y para preparar a los fieles más jóvenes, en la nueva percepción espacial del templo,
una vez recuperada la verticalidad de los arcos interiores, en la interconexión visual entre las naves laterales y
la central al hacerse más visibles sus bóvedas, tomando el conjunto más aspecto de salón que naves, y en la reducción
de la direccionalidad hacia el Ábside al eliminarse los tramos de cornisas tales como fue en su origen.
De igual manera los cálculos del presupuesto necesario para acometer esta restauración, los hemos realizado
teniendo en cuenta fraccionar las actividades según un orden lógico de prioridad, en aras de lograr en definitiva
nuestro principal objetivo: “Tener una Catedral Acogedora”, que aguarde todo el valor que se merece.
Restauración Exterior del Templo (fachadas)
Las labores de restauración de las fachadas del templo son mucho más
nobles que las del interior, esto se debe
a que el estilo arquitectónico que encierra, carece de abundantes
decoraciones y trabajos de relieve. La mayor
dificultad reside en todo lo que se realizará en los campanarios, ya que
exigen la utilización de medios de izaje
o gran cantidad de andamios y falsa obra. Este último aspecto, y lo
abultado del área a intervenir es lo que encarece esta etapa.
Restauración Casa Parroquial y Patio Interior
Como parte del Conjunto de la Catedral, la Casa Parroquial es muy importante, porque además de albergar al
párroco tiene mucho que ver con muchas de las actividades no litúrgicas que se desarrollan en la catedral.
Por otro lado este objeto sirve de enlace con el resto, incluyendo la futura ampliación (Anexo).
Desde el punto de vista arquitectónico, la casa parroquial no sufrirá modificaciones significativas, salvo en lo
que atañe al patio interior que sí sufrirá una modificación capital. A pesar de esto entendemos que uno de los trabajos
que se deben priorizar es la restauración y/o reparación de este inmueble porque presenta problemas graves en la
estructura de entrepiso y cubierta, con síntomas de derrumbe inminente. La incapacidad de servicio en este objeto
puede afectar grandemente la funcionalidad del resto del conjunto, fundamentalmente del templo.
Como acabamos de enunciar de forma directa las labores de construcción tendrán que ver con la sustitución de una
parte de la estructura del entrepiso y cubierta, con la utilización de otro material, sin que esto cambie el aspecto
estético en lo absoluto. La restauración estará encaminada en salvar el piso y reponer totalmente las partes que se
afecten durante la ejecución.
Construcción Anexa
Según se refirió anteriormente, la Catedral de Cienfuegos agrupa el mismo edificio tal y como se concibió en el
siglo XIX, con los ligeros cambios estéticos analizados. Es por esta razón que alude una incapacidad espacial más
de cien años después, así como porque cuenta con un terreno exterior muy reducido, es que ha sido necesario prever
como proyecto un edificio anexo de cuatro niveles en la parte posterior del templo para poder cubrir, en lo posible,
las necesidades catedralicias y poder dar respuesta a las iniciativas y dinámicas de la Iglesia Católica del siglo XXI.
Este edificio también ha sido aprobado por las autoridades competentes y por demás tiene un diseño que se
inserta perfectamente dentro del espacio urbano que lo envuelve.
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